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Protección contra incendios de líneas subterráneas

Protección contra incendios de líneas subterráneas

Hoy en día, cuando la demanda creciente de energía eléctrica es parte inseparable del progreso tecnológico, la seguridad de la infraestructura eléctrica se ha convertido en una prioridad. Uno de los aspectos más importantes en este contexto es la protección contra incendios de las líneas de cables, que son la columna vertebral del suministro eléctrico en muchos sectores clave, desde la industria hasta los edificios residenciales. Una protección contra incendios eficaz no solo minimiza el riesgo de que se produzca un incendio, sino que también limita sus posibles consecuencias y protege tanto la vida humana como bienes valiosos.

Cables enterrados y protección contra incendios

El tendido de cables enterrados y su protección contra incendios es una cuestión clave para garantizar una infraestructura eléctrica segura y fiable. Especial atención merecen los cables tendidos en lugares expuestos a daños mecánicos, como carreteras o zonas industriales. Ya durante el tendido se aplican medidas de seguridad, como el gel lubricante para cables, que mejora el deslizamiento. Además, se protegen con envolventes de distintos materiales, como tubos de gres, PVC, acero o bloques de hormigón. Estas protecciones resguardan los cables de las influencias externas y también reducen el riesgo de incendio al minimizar la posibilidad de daños mecánicos que podrían provocar cortocircuitos y chispas.

Cuando la instalación de cables supera los 60 metros o incluye derivaciones y cambios de dirección, se utilizan arquetas de cables. Las más habituales son las arquetas de hormigón armado de 800 x 800 mm como mínimo, con sistema de drenaje, tapa con cierre y ventilación. Estas soluciones facilitan el acceso a los cables para su mantenimiento y permiten evacuar eficazmente los gases que puedan acumularse en la arqueta, algo importante desde el punto de vista de la protección contra incendios.

Además, el diámetro interior del tubo de protección debe ser al menos 1,5 veces el diámetro del cable, y nunca inferior a 50 mm, lo que garantiza una ventilación adecuada y minimiza el riesgo de sobrecalentamiento. Cuando los cables pasan entre sectores de incendio distintos, es necesario utilizar pasos cortafuegos o materiales aislantes especiales. Una vez introducidos los cables en los tubos, ambos extremos deben sellarse herméticamente para impedir el paso del fuego y del humo en caso de incendio. Estos métodos y medidas de protección son fundamentales para la seguridad contra incendios de las instalaciones de cables enterrados.

Tendido de cables en galerías y protección contra incendios

El tendido de cables en galerías y su protección contra incendios es un aspecto clave de la seguridad de la infraestructura eléctrica, sobre todo en grandes instalaciones industriales y urbanas. Las galerías de cables visitables, por las que puede circular el personal de mantenimiento, requieren medidas avanzadas de protección contra incendios. Permiten un mantenimiento sencillo de la línea de cables, mientras que en las líneas aéreas son imprescindibles equipos como las escaleras para líneas aéreas.

Las galerías deben construirse con materiales no combustibles y disponer de sistemas de drenaje y ventilación para minimizar el riesgo de incendio. Cada 100 metros de galería se colocan compartimentaciones cortafuegos, en forma de muros cerámicos o placas de yeso laminado con materiales aislantes resistentes al fuego; en sectores de incendio de no más de 50 metros basta con una abertura de paso sin puerta.

El tendido de cables en galerías debe respetar las distancias adecuadas entre los cables, otras tuberías, las paredes y el suelo, lo que permite aprovechar bien el espacio y garantiza la seguridad. Es especialmente importante separar los cables por grupos de tensión nominal y montarlos en soportes independientes, lo que evita posibles cortocircuitos y chispas. Durante el tendido de la línea de cables se utiliza una guía pasacables de fibra de vidrio, que facilita el tiro del cable. Las excepciones a la separación son los conjuntos de cables unipolares que forman un haz polifásico y los cables de señalización y de potencia conectados a un mismo equipo, que pueden estar en contacto.

Las instalaciones de cables en galerías deben prever también una fijación adecuada de los cables, sobre todo en pendientes, donde la distancia entre abrazaderas es de 40 a 150 cm según el ángulo de tendido y el tipo de cable. Los cables sin armadura deben fijarse con abrazaderas con insertos elásticos, que evitan daños en las cubiertas aislantes. Todas estas medidas y reglas tienen como objetivo garantizar la máxima seguridad contra incendios, minimizar el riesgo de incendio y proteger tanto la infraestructura como a las personas.

Protección contra incendios en edificios

La protección contra incendios en edificios, en lo que respecta al tendido de cables, es un elemento esencial para la seguridad de los usuarios y la integridad de la propia estructura del edificio. Los cables se tienden directamente sobre paredes o techos, sobre estructuras de soporte ancladas a los elementos estructurales del edificio y en canales de cables. Un aspecto clave es la protección adecuada de los pasos de cables, sobre todo a través de muros y forjados. Los tubos o los pasamuros especiales deben hormigonarse o recibirse con mortero en el hueco, y sus extremos deben sellarse con material no combustible en una longitud de 8 cm en forjados y de 10 cm en muros.

En casos especiales se necesitan protecciones adicionales, como el aislamiento frente a vapores corrosivos en las salas de baterías o la protección contra incendios en los pasos entre sectores de incendio. En locales con riesgo de incendio o de explosión, cada cable, incluidos los unipolares, debe pasar por un pasamuros independiente. Los cruces de cables deben ejecutarse respetando unas distancias mínimas: 5 cm para cables de hasta 1 kV y 15 cm para cables de más de 1 kV. Según la norma de referencia, las distancias mínimas a las tuberías van de 20 a 150 cm y, si no es posible respetarlas, los cables deben tenderse en tubos de protección. Estas medidas y procedimientos garantizan una protección contra incendios eficaz, minimizan el riesgo de incendio y protegen las instalaciones eléctricas de los edificios.

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